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Los palos de la A a la Z


Folías /

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La relación de las folías con el flamenco la encontramos en el uso que hace en el bajo ostinato alternando modo mayor y menor. Comienza en la dominante del menor:

i – V – i – VII – III – VII – i – V

(por arriba: la – Mi – la – Sol – Do – Sol – la – Mi)


Si traducimos al modo flamenco este bajo de la folía

iv – I – iv – III – VI – III – iv – I

Bajo que contiene buena parte de los grados propios del acompañamiento de la soleares que van al segundo grado o al cuarto

I – II – I – III – VI – II – I / I – iv – II – I – III – VI – II – I


El segundo grado (por arriba Fa) no suele aparecer en las folías, sin embargo Guillermo Castro afirma que ‘ya en el Cancionero de Palacio, (último tercio del siglo XV- principios del XVI) encontramos una folía que presenta el cultivo de la cadencia andaluza en su estructura, al menos de forma sugerida, y el ritmo ternario en hemiolia. Es la famosa Rodrigo Martines, pieza anónima no 12’.

Este paso del cuarto grado del menor al quinto a través del séptimo y el sexto grado, que hoy llamamos cadencia andaluza, generó sin duda este avance en la configuración de los bajos ostinatos que acompañan los cantes flamencos.

FAUSTINO NÚÑEZ - Flamencopolis ©2011